Las plantas son seres vivos porque nacen, crecen, se alimentan, se
reproducen y mueren. Las plantas nacen de semillas y a diferencia de los
animales, crecen en altura durante toda su vida. Las plantas también se
reproducen. Una planta produce muchas semillas de las que más tarde nacen
nuevas plantas. Las plantas son organismos vivientes autosuficientes
pertenecientes al mundo vegetal que pueden habitar en la tierra o en el agua.
Por último, las plantas se secan y mueren. Las plantas nos han protegido
durante muchos milenios del “calentamiento global” al absorber el exceso de
dióxido de carbono. Lamentablemente, la combustión de combustibles fósiles ha
aumentado los niveles de este gas tan espectacularmente que las propias
plantas, cada vez menos importantes en número y variedad, ya no son capaces de
solucionar el problema de un planeta cada vez más caliente.
